Un infierno que llega en otoño

Galicia, tristemente acostumbrada a combatir incendios desde hace décadas, se ve hoy rodeada de inmensas llamaradas una vez más. Esta vez, sin embargo, no ha sucedido en los calurosos meses de verano, sino en pleno otoño. Las oleadas de fuego más peligrosas de los últimos años ya han acabado con la vida de 4 personas que intentaban huir del fuego o intentaban combatirlo.

Hasta 125 focos de incendio han acabado con cientos de kilómetros, todavía por determinar, desbordando a las brigadas anti incendio y haciendo arder el corazón de millones de gallegos y españoles en todo el mundo.

Los primeras conclusiones apuntan que estos incendios fueron provocados por individuos. La Xunta de Galicia ya ha establecido tres días de luto y ha explicado que los incendios se han propagado no por falta de medios, sino por unas condiciones climáticas enormemente desfavorables para los bomberos y brigadas anti incendios.

Mientras tanto, los opositores al gobierno y grupos ecologistas denuncian que los recortes en la política forestal han agravado mucho la situación y que esto no es más consecuencia de la mala política medioambiental llevada a cabo durante los años de crisis. Hoy en día, dicen, existen muy pocos medios para controlar y combatir a los pirómanos.

Galicia amenece hoy martes con un ambiente muy complicado. Los humos de los incendios de varios días sobrevuelan la ciudad y los corazones de los gallegos se han quedado fríos a pesar de las llamas. Las lluvias del día de ayer consiguieron apaciguar levemente las llamas, aunque todavía hoy quedan más de 27 focos sin controlar.