Recorriendo el mundo a través de las series

Las series nos han permitido viajar desde el sofá a destinos lejanos donde habitan los personajes ficticios, han hecho de ciudades que nos hubieran resultado ajenas lugares que nos resultan familiares. Que les pregunten a los fans de The Wire cómo se vive en Baltimore, o qué ocurre en las calles de Nueva Orleans a quienes quedaron atrapados por Tremé. Hoy recorremos algunos de los lugares del Globo que la industria seriéfila nos ha acercado sin querer. ¿O quizás no?

Nueva York: el ying y el yang

Nueva York es uno de los escenarios más recurrentes para situar una serie. Es difícil elegir solo una producción ambientada en la ciudad de los rascacielos, por lo que nos hemos decidido por la contraposición dos de ellas que tienen a la vez mucho y nada en común. Por un lado fue Carrie Bradshaw junto a sus inseparables Samantha, Charlotte y Miranda quienes en Sexo en Nueva York se patearon la ciudad durante cinco temporadas descubriéndonos los sitios más cool de Manhattan. Garito que salía en la serie, garito que se ponía de moda. Tienda que pisaban, tienda que disparaba sus ventas. Y así durante cinco años. Tanto es así que la fachada donde se enontraba el coqueto apartamento de la trendsetter más patética de la televisión es uno de los rincones más fotografiados de la Gran Manzana. La otra cara de la moneda es el Nueva York que nos enseña Lena Dunham en Girls, centrado en el hipsterismo más o menos bohemio de Brooklyn. Nolita, Prospect Highs o Brooklyn Higs son hoy puntos calientes para el turismo.

Albuquerque y el mercado de la droga

Nunca un desierto dio tanto que hablar como el escenario donde Walter White estableció su laboratorio. A pesar de los temas oscuros de la serie sobre narcotráfico y violencia, las autoridades de turismo dicen que Breaking Bad puso en el mapa los barrios alrededor de la ciudad e hizo que la gente conociera mejor a Albuquerque. La serie muestra la famosa Ruta 66, sus lugares más característicos y sus restaurantes, e incluso ha conseguido llevar al público a sus barrios latinoamericanos y a los Pueblos de los Indígenas Americanos, lugares pocas veces vistos en Hollywood. Twisters Grill, el local de comida rápida mexicana que sirvió como localización para los famosos Pollos Hermanos de Gus Fring, es el lugar que más turistas recibe de la ciudad. Existe una caravana turística, el BaD Tour, que pasea a los visitantes por cada uno de los escenarios de la serie. Los burqueños te lo agradecen, Walter.

Las esquinas de Baltimore

Como no podía ser de otra manera, también en Baltimore se jactan de la popularidad de la serie y ya existen varios tours organizados para recorrer los puntos clave donde se rodaron los capítulos de The Wire. La serie escrita por David Simon es la radiografía de la vida en las calles de una ciudad donde se tensan las cuerdas que unen el narcotráfico, la policía y los políticos. Esa ciudad es Baltimore, desde las McCulloh Homes (las casas más pobres donde se trafica con droga) al Seagirt Marine Terminal (importante en la segunda temporada) o el Tilghman Middle School, de la cuarta temporada. The Wire es Baltimore, y Baltimore es The Wire.

Los oscuros crímenes de Louisiana

Esas carreteras sin un solo montículo que recorren los policías Hart y Cohle, los habitantes de la Louisiana más rural sumidos por la indiferencia de los crímienes más atroces, las llanuras encharcadas, los árboles centenarios testigos de rituales de brujería, las fiestas de los pueblos donde se beben jarras de cerveza y se baila por parejas. Esa es la grandiosa y terrible Louisiana que muestra la primera y triunfal temporada de True Detective, protagonizada por Matthew McConaughey y Woody Harrelson. Asegura un amigo recién llegado de aquellas tierras que esperaba en cada instante la aparición de los policías para ser interrogado, que McConaughey ya es parte del paisaje de Louisiana.

Roma, el imperio como escenario

Rodada en los estudios de Cinecittà, donde se construyeron cuidadosamente los decorados que reproducían con fidelidad la antigua capital del imperio, y en los alrededores de la capital italiana, Roma fue de las primeras grandes producciones por entregas que nos conquistó, hace ya nueve años. Esta coproducción de la BBC y HBO se grabó en una superficie de 22.000 metros cuadrados y contó con un equipo de 350 personas. Roma se convertía así en la serie más cara de la historia de la televisión hasta el momento, con un presupuesto de 100 millones para sus dos temporadas, según Wikipedia. La recreación de la ciudad en la época de los emperadores César, Octavio y Marco Antonio no solo consiguió hacernos viajar en el tiempo, sino también meternos de lleno en la Italia de hace más de 2.000 años.

Jugando a los tronos en Islandia

El clima, la vegetación y el paisaje fue la ideal para ambientar la saga literaria de George R.R. Martin llevada a la pantalla por David Benioff y D. B. Weiss para HBO. La serie a lo largo de sus cinco temporadas ha rodado en varios países y en muchas localizaciones del país, como el Parque Nacional de Thingvelli,  Akuyeri, Myvatn o Dimmuborgir. Pero Islandoa no ha sido la única localización elegida para ambientar los reinos de Poniente: Marruecos, Malta, Escocia e Irlanda del Norte también han tenido mucho que ver en los decoradosde numerosas escenas.

Sherlock se esconde en Cardiff

Ah, qué paradojas de la vida que el detective londinense más londinense de todos los tiempos no escogiese Londres como decorado. En realidad la serie, como las novelas de Conan Doyle, sí transcurre en la capital británica, pero las escenas fueron rodadas en su mayoría en Cardiff (Gales). Ya no hay guía actualizada de la capital galesa que no incluya los puntos de rodaje de la serie de Benedict Cumberbatch como atracción turística.