Recibo una buena cantidad de mensajes por correo, como seguramente tú también. Los que llegan a la bandeja de entrada son, en un 99%, provenientes de personas o direcciones email que he incorporado a mi lista de contactos. Como en Hamlet. ¿Abrirlos o no abrirlos? He ahí el dilema.
Cuando se trata de mensajes relacionados con mi actividad de Internet Marketer, provienen de personas a las que les he otorgado permiso… confirmando que sí deseo recibir más información.
Confieso que no leo todos los mensajes… y que para la decisión de leerlos, intervienen muchos factores:
- El prestigio de la persona que los envía
- La existencia de una ‘conversación’ previa
- El tiempo disponible para leer la información
- La posible expectativa de recibir el mensaje
- El ‘Asunto’
La llave que abre los mensajes
Como las cuatro primeras razones (prestigio, amistad, tiempo disponible y esperar el mensaje) aplican solamente a una pequeña fracción de los emails, el “Asunto” o línea de encabezado, puede ser la diferencia entre un mensaje leído y uno que no cumplió su cometido.
Así que confieso que, igual que a mucha gente, tengo que tomar la decisión de informarme sobre lo que me proponen, sugieren o recomiendan, leyendo una línea de apenas unas cuantas palabras. Un poco injusto… pero es la ley de los mensajes por email.
Ingenio que da risa… al que envía el mensaje
Ayer abrí un mensaje que venía de un Internet Marketer prestigioso en el mundo de habla hispana. Tal vez sea la persona de MAYOR prestigio, en cuanto al tiempo que ha estado haciendo negocios por Internet y al número de seguidores de sus sitios, vídeos, cursos y e-books publicados.
Así que le tengo respeto y cierta admiración por sus esfuerzos, aunque, debo decirlo, no estoy de acuerdo con todas sus técnicas, algunas de ellas, a mi parecer, llenas de exageraciones y palabras rimbomantes. Pero el no estar de acuerdo en todo no cambia el hecho de que somos colegas y de que admiro algunas de las aportaciones que ha hecho al Marketing por Internet.
El mensaje decía “Te propongo un Trueque, Carlos”
Ya he sostenido conversaciones con el “gurú”, nos seguimos en Twitter y somos amigos en Facebook… por lo tanto, me apresuré a abrir el mensaje, y me preparé para leer con detenimiento la singular propuesta.
Magos con turbante, chistera, conejos, cartas y espadas: ¡Abracadabra!
Ya en alguna ocasión había leído en sus páginas “La importancia de una línea de ‘Asunto’ “devastadora”, “hipnótica”, “irresistible”, etc., etc.” Pero lo había olvidado, pensando en que era una comunicación personal, y que me hacía tal honor basándose en mi crecimiento en este negocio.
El mensaje, un tanto rollero, (no sorpresas aquí), me refería a una página web donde estaba detallada la propuesta de trueque. La abrí, por supuesto.
Y no. Se trataba, simple y llanamente, de una página de ventas… típica de mi colega. “Secretos”, “Técnicas arrolladoras”, “Hacer explotar el negocio”, etc. Todo, por una ‘módica’ cantidad mensual. (De dinero, euros, en este caso).
Decepcionado, y, sí, un tanto molesto, le contesté envíandole la definición de “trueque” en Wikipedia: un intercambio de cosas en donde NO está involucrado el dinero.
Le recomendé, respetuosamente, llamar pan al pan y vino al vino. Si se trata de vender, pues decirlo. No es ilegal ni debe causar vergüenza, ni debe esconderse tras una frase engañosa, al estilo de los viejos vendedores de enciclopedias.
En unos minutos llegó la respuesta: Una solicitud de verificación de mi dirección, para evitar spam.
Un par de narices
Resulta que el fulano, a quien he comprado más de un eBook, cursos, anuncios y afiliaciones, que tiene mi nombre en seis listas de mensajes por autoresponder, con todo y narices, ¡No me tiene en su lista de contactos!
Hasta ayer, mi nombre estaba en su lista de suscriptores. Ya no.
Bueno, pues estos “listillos del Internet” son los sucesores de los listillos de siempre. Los que venden con empaques vistosos, los de “lengua de serpiente” y sonrisa “hipnótica”… y se “comen la gallina de los huevos de oro”
Así que si estás estudiando técnicas hipnóticas en las líneas de “Asunto” para lograr que abran tus mensajes, piénsalo dos veces: es muy importante el Asunto, pero es más importante conducirse con la verdad y mantener la ética en todo lo que se hace.






{ 1 trackback }