Aprovechar el tiempo: Las mil canicas

by Carlos Villa

Las mil canicas

Aprovechar el Tiempo

Entre más envejezco, más disfruto de las mañanas. Tal vez es la quieta soledad que viene con ser el primero en levantarse, o quizá el increíble gozo de tener tener mi oficina en la casa…. de todas maneras, las primeras horas son en extremo deleitosas.

Un Artículo de Manlio Gallo


Hace unas cuantas semanas, me dirigía hacia mi computadora, con una taza de café en una mano y una revista en la otra. Lo que comenzó como una típica mañana, se convirtió en una de esas lecciones que la vida parece darnos de vez en cuando.

textura 300x127 Aprovechar el tiempo: Las mil canicasSintonicé en mi computadora mi estacion de radio favorita. Después de un rato, empezó a hablar una persona cuya voz sonaba un tanto mayor. Decía al publico radioecucha algo acerca de “unas mil canicas”.

Quedé intrigado y me detuve para escuchar lo que decía:
“Bueno, parece que estás ocupado con tu trabajo y que te pagan bien, pero es una lástima que tengas que estar fuera de casa y lejos de tu familia tanto tiempo. Es difícil imaginar que un hombre joven tenga que trabajar sesenta horas a la semana para sobrevivir. Qué triste que se pierda hasta los eventos escolares de sus hijos”.

Continuó: “Les diré algo que me ha ayudado a mantener una buena perspectiva sobre mis propias prioridades”.

Y entonces fue cuando comenzó a explicar su teoría sobre las “mil canicas”.

“Verás, un día me senté e hice algo de aritmética. La persona promedio vive unos setenta y cinco años. Ya se, algunos viven más y otros menos, pero en promedio, la gente vive unos setenta y cinco años. Entonces, multipliqué 75 años por 52 semanas al año, y obtuve 3,900, que es el número de fines de semana que la persona promedio habrá de tener en toda su vida. Y ahora voy a la parte importante. Me tomó hasta los cincuenta y cinco años pensar en este detalle y para ese entonces, con mis 55 años, ¡ya había vivido más de dos mil ochocientos fines de semana!!! Me puse a pensar que si llegaba a los setenta y cinco años, solo me quedarían unos mil sábados más que disfrutar.

Así que fui a una tienda de juguetes y compre todas las canicas que tenían. Tuve que visitar tres tiendas para obtener 1,000 canicas.  Las llevé a casa y las puse en una fuente de cristal transparente, en el comedor. Cada sábado a partir de entonces, he tomado una canica y la he tirado. Descubrí que al observar como disminuían las canicas, me enfocaba mas sobre las cosas verdaderamente importantes en la vida.

No hay nada como ver como se te agota tu tiempo en la tierra, para ajustar y adaptar tus prioridades en esta vida.

Ahora déjame decirte una ultima cosa antes que te vayas a desconectar. Esta mañana, saqué la última canica de la fuente de cristal… y entonces me di cuenta de que si vivo hasta el próximo sábado, gozaré de un poco más de tiempo”.

Creo que me dejó bastante sobre qué pensar. Yo había planeado trabajar en la PC aquella mañana y luego iba a reunirme con unos amigos para ir al teatro la siguiente semana. En vez de aquello, subí las escaleras y desperté a mi esposa con un beso. “¿Qué pasa?” preguntó sorprendida. “Nada; es que no hemos pasado todo un dia juntos en mucho tiempo. ¿Porqué no desayunamos y nos vamos a una tienda de juguetes? Necesito comprar algunas canicas” . . .

” LA MUERTE ESTA TAN SEGURA DE SU VICTORIA, QUE NOS DA TODA UNA VIDA DE VENTAJA”.

Un excelente mensaje, el cual tuve la fortuna de descubrir hace ya mas de 40 años, para beneficio personal y de mi familia y amigos y que me ha permitido fijar prioridades y hacer uso de mi tiempo de manera eficaz.
He tenido la suerte (conjunto de circunstancias favorables) de llevar a cabo multipes trabajos y pasatiempos de diversa índole, con la fortuna de disponer de tiempo casi a mi libre arbitrio, habiendo viajado innumerables veces por Estados Unidos, Europa y Sudamérica, y conocer nuestra Repùblica desde Tijuana y Mexicali hasta Merida, Progreso y Cancun, gozando siempre de cabal salud, y de haber gozado de la compañia de apreciables amistades de todas clases. Creo que empecé a contar, primero los años por venir (me puse un limite optimista de 75 años de vida), luego los meses y ahora, en el presente, las semanas, mis “canicas”.
Es posible que todavia pueda disfrutar de unas 68 semanas más (68 canicas) de vida util, alegre, con trabajo, diversiones y entretenimiento constantes, para las cuales espero seguir teniendo la oportunidad de escoger cómo, donde y con quien las derrocharé (igual que mi dinero).
Manlio Gallo


pixel Aprovechar el tiempo: Las mil canicas

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carlosvilla December 8, 2009 at 15:15

Yo soy, orgullosamente, una de esas “amistades de todas clases” que tiene Manlio Gallo. Por supuesto que creo que mi clase es única, pero eso es lo de menos. Durante décadas, he acompañado a este hombre singular en sus celebraciones, búsquedas de la verdad, interpretaciones de la vida y manifestaciones de un amor desbordado por su familia y sus amigos, que somos muchos.
También me ha tocado acompañarle en esos momentos en los que la vida pone tropiezos para probarnos.
Sus palabras se convierten en un homenaje para el intelectual, atleta, padre, esposo, mentor, maestro y divertidísimo amigo.

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carlosvilla December 8, 2009 at 21:15

Yo soy, orgullosamente, una de esas “amistades de todas clases” que tiene Manlio Gallo. Por supuesto que creo que mi clase es única, pero eso es lo de menos. Durante décadas, he acompañado a este hombre singular en sus celebraciones, búsquedas de la verdad, interpretaciones de la vida y manifestaciones de un amor desbordado por su familia y sus amigos, que somos muchos.
También me ha tocado acompañarle en esos momentos en los que la vida pone tropiezos para probarnos.
Sus palabras se convierten en un homenaje para el intelectual, atleta, padre, esposo, mentor, maestro y divertidísimo amigo.

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